Con un voto en contra y cuatro abstenciones, el Cabildo de Tampico aprobó la desincorporación del patrimonio municipal y la reversión parcial de un terreno de 26 mil 292 metros cuadrados, ubicado en la Laguna del Carpintero, donde se contempla desarrollar a futuro un proyecto para construir un hotel de cinco estrellas.
La superficie, identificada como los polígonos A y B, forma parte de los terrenos que el Gobierno federal enajenó a título gratuito al Ayuntamiento de Tampico en 2001, como parte del proyecto de desarrollo de este espacio recreativo y ecológico.
Durante la sesión de Cabildo, el secretario de Obras Públicas municipal, Rogelio Ontiveros Arredondo, explicó que el parque ecológico de la Laguna del Carpintero está integrado por cinco polígonos que, en conjunto, abarcan cerca de 94 hectáreas.
Detalló que el área considerada para el posible desarrollo hotelero comprende aproximadamente 2.6 hectáreas, equivalentes al 2.8 por ciento de la superficie total del parque.

El funcionario aseguró que dentro del polígono contemplado para el proyecto no existe mangle ni humedales, y precisó que los cuerpos de agua localizados en la parte sur se encuentran fuera del área prevista para la obra.
Asimismo, aclaró que las 16 hectáreas donadas por Petróleos Mexicanos (Pemex) al municipio permanecerán destinadas exclusivamente a la reforestación del manglar y a la restauración de los humedales, en cumplimiento de las disposiciones judiciales y ambientales correspondientes.
Ontiveros Arredondo puntualizó que el acuerdo aprobado por el Cabildo forma parte del procedimiento para transferir las 2.6 hectáreas del municipio a la Federación, por lo que el proyecto hotelero todavía no cuenta con licencia de construcción ni con una manifestación de impacto ambiental autorizada.
De esta manera, aunque la propuesta contempla la construcción de un hotel de cinco estrellas en la Laguna del Carpintero, su eventual ejecución dependerá de que se cumplan los trámites y requisitos legales, ambientales y administrativos correspondientes.
La aprobación municipal se produjo en medio de manifestaciones de ambientalistas y ciudadanos inconformes con la decisión, quienes expresaron su rechazo al proyecto y advirtieron sobre sus posibles consecuencias para el entorno ecológico de la Laguna del Carpintero.