Ante la emisión de una alerta sanitaria, la población debe extremar precauciones y verificar cuidadosamente el origen de los productos que adquiere, mientras que los establecimientos formales son sujetos a revisiones por parte de las autoridades sanitarias.
El titular de la COEPRIS en Tampico y Ciudad Madero, Nicolás Berumen Ávalos, explicó que cuando se emite una alerta, la dependencia realiza verificaciones sanitarias dirigidas a determinados productos y lotes, con el propósito de identificar posibles irregularidades.
Durante estas acciones, el personal sanitario revisa la documentación de los establecimientos, incluyendo facturas y registros de entrada y salida, para establecer la viabilidad del producto, es decir, conocer su procedencia, cuándo fue adquirido y a quién fue distribuido.
También se revisan aspectos como los números de lote y fechas de caducidad, además de que la información documental coincida con las existencias físicas encontradas en el establecimiento.
En caso de localizar productos que representen un riesgo sanitario o que estén relacionados con una alerta, la autoridad puede aplicar medidas de seguridad, entre ellas la suspensión de actividades y posteriormente la clausura, además de las sanciones económicas que correspondan conforme a la legislación sanitaria.
Berumen Ávalos destacó que los establecimientos formalmente establecidos cuentan con procesos de verificación y documentación que permiten a la autoridad realizar este tipo de seguimiento cuando se activa una alerta sanitaria.
La recomendación cobra especial importancia cuando una alerta sanitaria se encuentra vigente, ya que adquirir productos en establecimientos formales facilita comprobar su origen y permite contar con mayores elementos de seguridad sobre lo que se está comprando.
