Madres de familia del Jardín de Niños «Ricardo Flores Magón», ubicado sobre la calle Francisco Sarabia en Ciudad Madero, alzaron la voz para denunciar públicamente un presunto caso de acoso en contra de dos menores de 4 y 5 años de edad, señalando como responsable a un psicólogo asignado al plantel para la atención de niños con dificultades especiales.

Paola Sarahí Martínez Salazar, madre de una de las niñas afectadas, informó que la situación se dio a conocer luego de que las menores, quienes cursan el segundo grado grupo «B», coincidieran de manera exacta en sus testimonios. De acuerdo con las declaraciones de las niñas, el implicado les hacía comentarios inapropiados, cuestionándolas sobre si «querían ser sus amigas o sus novias», para posteriormente advertirles que no debían decir nada a nadie bajo el argumento de que «era un secreto».
Martínez Salazar manifestó su profunda indignación ante la postura de los directivos del plantel, a quienes acusó de omitir el problema y de intentar desacreditar la versión de las afectadas. Aseguró que al acudir a presentar la queja formal el pasado jueves, la respuesta de las autoridades escolares fue que el empleado cuenta con una trayectoria de 15 años de servicio sin reportes previos, sugiriendo de forma directa que las menores estaban mintiendo.

La madre de familia detalló que no se ha precisado el día exacto en que ocurrieron los hechos, estimándose que pudieron suscitarse el pasado martes o en días anteriores. Asimismo, denunció la falta de transparencia en el sistema de seguridad del kínder, ya que les informaron que las cámaras del circuito cerrado solo almacenan grabaciones por un periodo de siete días antes de borrarse automáticamente, lo que ha dejado el caso sin evidencias digitales disponibles.

Ante la falta de soluciones y la negativa de los directivos para dar la cara de forma resolutiva, los padres de familia han manifestado su temor y desconfianza por la seguridad de sus hijos, contemplando la posibilidad de retirar a las niñas de la institución. Martínez Salazar adelantó que, ante la nula respuesta del plantel educativo, procederán a buscar asesoría e interponer las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes para que se investigue a fondo el comportamiento del psicólogo y se garantice la integridad de los menores.
