Fortalecer la detección y atención temprana de afectaciones emocionales en niñas, niños y adolescentes expuestos a violencia familiar es el objetivo de una de las dos acciones legislativas presentadas por la diputada Úrsula Salazar Mojica ante el Congreso del Estado de Tamaulipas.
Desde tribuna, la legisladora propuso reformar la Ley para la Atención Integral de la Salud Mental y el Bienestar Psicosocial, al advertir que la violencia familiar también puede dejar consecuencias en quienes, aun sin recibir directamente una agresión, observan, escuchan o viven cotidianamente situaciones de violencia dentro del hogar.
La propuesta busca que los protocolos de detección temprana en materia de salud mental infantil consideren expresamente tanto a las víctimas directas como a menores expuestos a estos entornos y que, al identificarse factores de riesgo, puedan recibir valoración profesional, orientación, canalización y seguimiento.
“No debemos esperar a que el miedo se convierta en ansiedad. No debemos esperar a que el silencio se transforme en aislamiento”, expresó Salazar Mojica, al señalar que prevenir significa detectar, orientar, acompañar y proteger antes de que una afectación emocional se agrave.

Úrsula Salazar precisó que no se pretende crear nuevas dependencias ni duplicar funciones, sino fortalecer los mecanismos existentes bajo principios como el interés superior de la niñez, la confidencialidad y evitar cualquier forma de revictimización.
Durante la misma sesión, presentó un Punto de Acuerdo para exhortar a organismos públicos, instituciones estatales y a los 43 ayuntamientos a actualizar en su documentación, plataformas digitales, señalética y demás medios oficiales el nuevo escudo de Tamaulipas, conforme a la reforma recientemente aprobada por el Congreso.