Las condiciones climáticas que afectan a las regiones productoras del país continúan generando variaciones en los precios de frutas, verduras y legumbres que se comercializan en los mercados de Tampico, informó Roberto Márquez Pérez, dirigente del Mercado Manuel Ávila Camacho.
El comerciante explicó que mientras algunos productos han registrado importantes disminuciones en su costo debido a una mayor oferta, otros continúan incrementando su precio a consecuencia de las afectaciones provocadas por las lluvias excesivas o los periodos de sequía en las zonas de cultivo.
Detalló que durante la última semana el chile redujo su precio de 60 a 35 pesos por kilogramo, mientras que el tomate descendió de 80 a 30 pesos por kilo, favoreciendo la economía de las familias.
En contraste, la papa mantiene una tendencia al alza, al pasar de 15 a 40 pesos por kilogramo, situación que preocupa a los comerciantes debido a que el producto comienza a deteriorarse con rapidez, tornándose amarillo y presentando signos de descomposición.
Por su parte, el limón también registró una disminución en su costo, al comercializarse actualmente en alrededor de 30 pesos por kilo, cuando anteriormente alcanzaba hasta los 45 pesos.
Márquez Pérez señaló que existe suficiente abasto de la mayoría de los productos, aunque reconoció que el cilantro ha presentado problemas de calidad debido a que llega húmedo y con tierra, lo que acelera su deterioro. Indicó que el racimo se vende hasta en 90 pesos, mientras que para facilitar su comercialización algunos comerciantes ofrecen pequeños manojos desde 10 pesos o porciones de entre dos y cinco pesos.
Explicó que los cambios en los precios obedecen principalmente a las condiciones climatológicas que enfrentan las regiones agrícolas del país, ya que tanto las lluvias intensas como la falta de agua afectan las cosechas y la disponibilidad de los productos.
A pesar de estas fluctuaciones, destacó que las ventas continúan debido a que se trata de alimentos indispensables para la preparación diaria de los platillos en los hogares mexicanos.
“Son productos de primera necesidad y, aunque suban o bajen de precio, la gente los sigue comprando porque forman parte de la canasta básica y son esenciales para la elaboración de los alimentos”, señaló.
Aseguró que el mercado mantiene el abastecimiento de frutas y verduras para atender la demanda de los consumidores, independientemente de las variaciones que registren los precios a lo largo del año.
