Trabajadores jubilados de la extinta planta Negro de Humo de Hules Mexicanos advirtieron que iniciarán una nueva huelga de hambre ante la falta de respuesta de las autoridades federales para resolver el conflicto laboral que, aseguran, arrastran desde 1988.
Los inconformes se manifestaron en la plaza principal de Altamira para exigir el pago de prestaciones que, afirman, continúan pendientes desde que la empresa fue adquirida por el Estado mexicano.
Entre las demandas se encuentran el pago de activos, liquidaciones, bonos accionarios derivados de la compraventa de la compañía, reparto de utilidades y seguros de vida, beneficios que sostienen no han recibido desde hace casi 38 años.

Durante la protesta participaron ex trabajadores, adultos mayores, viudas y familiares de empleados que fallecieron sin que el conflicto fuera resuelto, quienes reiteraron que seguirán manifestándose hasta obtener una solución.
El ex trabajador Ernesto Rodríguez señaló que, tras múltiples gestiones y movilizaciones realizadas durante décadas, no han obtenido una respuesta favorable por parte del Gobierno de México, por lo que analizan recurrir nuevamente a una huelga de hambre como medida de presión.
Los manifestantes hicieron un llamado a las autoridades federales para reactivar el diálogo y atender un conflicto que, señalaron, ha afectado a decenas de familias durante casi cuatro décadas, al considerar que aún existe una deuda histórica con quienes laboraron en la empresa.
