La desesperación de un padre volvió a hacerse visible en el corazón de la ciudad. Este lunes, Marco Antonio Pérez Jerez se manifestó en la Plaza de Armas de Tampico, frente al Palacio Municipal, para exigir algo que considera básico: poder ver a su hijo.
Se trata del segundo episodio en menos de una semana. Apenas días antes, el hombre había encabezado un bloqueo afuera de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas en busca de avances en su caso, sin obtener respuesta favorable.
Hoy, con un tono más contenido pero igual de firme, decidió cambiar la protesta por una manifestación pacífica, cargada de angustia.
“Me niegan ver a mi hijo… tiene autismo grado 2 y otros trastornos. Yo soy su pilar”, expresó visiblemente afectado.
Su hijo, Marco Antonio Pérez Treviño, de 21 años, padece además trastorno por déficit de atención e hiperactividad, condiciones que, según el padre, requieren de su presencia constante para mantener estabilidad emocional.
Pérez Jerez denunció que desde hace más de 20 días no tiene ningún tipo de contacto con el joven, ya que —asegura— fue bloqueado de toda comunicación por su propia familia.
“Me bloquearon del celular, del messenger… no sé qué está pasando”, señaló.

Instalado en la plaza, pidió la intervención inmediata del Ayuntamiento y del Sistema DIF, argumentando que los tiempos burocráticos no responden a la urgencia del caso.
“Me dicen que espere un mes para una audiencia… pero yo no puedo esperar, mi hijo me necesita”, insistió.
El padre también manifestó su preocupación por el bienestar del joven, advirtiendo que la falta de contacto podría afectar su comportamiento.
“Al no verme puede presentar agresividad… y eso podría generar problemas dentro de la familia”, explicó.
Aunque reconoció que los bloqueos viales no son la vía adecuada, reiteró que su lucha continuará hasta obtener una solución.
“Ya entendí que cerrar calles no ayuda… por eso estoy aquí, pero no me voy a rendir”, concluyó.
Mientras tanto, su caso sigue en manos de las autoridades, y él permanece en la plaza, esperando lo único que pide: volver a ver a su hijo.
