La paciencia se agotó en Altamira, tras múltiples reportes de ciudadanos que no obtienen respuesta ni atención por parte de los titulares de diversas áreas municipales, la administración confirmó que habrá una barrida total a partir de enero en todos los niveles del gobierno, dijo el alcalde Armando Martínez Manríquez.
La molestia ciudadana no es menor: habitantes aseguran que, al intentar contactar a los funcionarios —ya sea por llamada o vía WhatsApp— para solicitar apoyo en servicios públicos, obras o trámites urgentes, simplemente son ignorados.
Muchos de estos servidores públicos, lejos de atender, optan por desaparecer, alegando que es “su día de descanso” o que el fin de semana “no se trabaja”, a pesar de que ocupan cargos que exigen disponibilidad permanente.
Hay titulares de área que se esconden detrás del teléfono y evaden sus responsabilidades más básicas, dejando a la ciudadanía sin respuestas y frenando la prestación de servicios esenciales.
Ante esta actitud de funcionarios “fantasma”, se ha decidido una limpia profunda, asegurando que quienes no están dispuestos a trabajar las 24 horas, los 7 días, simplemente no tienen cabida en la administración.
