Desde hace dos meses, habitantes del ejido Miradores, mejor conocido como Maclovio Herrera, viven con preocupación e incertidumbre debido a un derrame de hidrocarburos proveniente de instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), el cual ha contaminado tierras de cultivo y dos cuerpos de agua, una presa comunal y otra de propiedad privada.
Don Carmelo González, uno de los ejidatarios afectados, señaló que en el espejo de agua de ambas presas se ha formado una capa espesa, de entre dos y tres centímetros, que atribuyen a residuos de hidrocarburos.
«Se nota como una nata aceitosa que no estaba antes», comentó, señalando que esto ha ocurrido en los últimos días.
A pesar de la evidente contaminación, personal de Pemex ha minimizado el impacto, asegurando que la presencia del residuo no representa riesgo para la salud ni para la producción agrícola, afirmación que los pobladores consideran poco creíble ante el evidente deterioro ambiental.
El pasado lunes, personal de la paraestatal acudió al sitio e hizo algunas excavaciones para crear fosas donde se acumula el hidrocarburo. Sin embargo, los habitantes denuncian que esta ha sido la única acción realizada hasta el momento, y temen que el problema se agrave ante la falta de una solución definitiva.
Los campesinos piden una respuesta seria por parte de Pemex y de las autoridades ambientales, así como una pronta remediación del daño causado, antes de que sus tierras y aguas queden inutilizables para el trabajo del campo.
