Están llegando farderos, rateros, gente organizada que opera con más estrategia que el propio comerciante o incluso que la autoridad. Llegan, se estacionan, roban y se van como si nada, afirmó Valdés Bahena.
Uno de los casos que más ha generado molestia entre los comerciantes ocurrió recientemente, cuando un grupo de vendedores logró detener a un fardero en flagrancia. Sin embargo, tras llamar al 911, la patrulla tardó más de una hora y media en llegar, lo que obligó a los ciudadanos a liberar al presunto delincuente.
Frente a esta situación, los comerciantes se han comenzado a organizar para exigir una respuesta concreta por parte del gobierno municipal y estatal.
«Estamos dispuestos a hacer incluso un apoyo económico para que haya más policías. No debería ser así, pero si es lo que se necesita para sentirnos seguros, lo haremos», expresaron.
Con la cercanía del fin de año y el aumento en la derrama económica que ello implica, el sector comercial teme un incremento en los delitos y pide a las autoridades mayor atención e interés en garantizar la seguridad en la zona.
Hay farderos que llegan con billetes de 500 pesos a pagar productos diversos, pero en la plática y que en ocasiones no tienen feria las cajeras, siguen «envolviendola en la conversación» le pide el billete y la cajera le da feria, ya olvidando que el mismo dinero de papel se lo regreso.
Necesitan que las autoridades escuchen este llamado y actúen con responsabilidad, concluyó Valdés Bahena.
