El Capitán de Navío Abraham Jeremías Pérez Ramírez, titular de la Unidad de Protección Portuaria de ASIPONA Altamira, fue localizado sin vida en los patios del parque industrial del puerto, en un hecho que ha generado alarma entre autoridades locales y federales.
Aunque inicialmente se manejó la versión de un presunto suicidio, al parecer el cuerpo presentaba impactos de bala en el pecho.
De acuerdo con funcionarios que solicitaron el anonimato, Pérez Ramírez había reforzado recientemente los controles sobre el movimiento de combustibles y mercancías dentro del recinto fiscalizado del puerto, lo que —según analistas— pudo afectar intereses de redes vinculadas al contrabando de hidrocarburos, particularmente aquellas operando bajo esquemas de triangulación y subvaluación fiscal.
El puerto de Altamira, uno de los más importantes del Golfo de México, ha sido señalado en investigaciones federales por su vulnerabilidad ante el tráfico ilegal de combustibles.
La labor del capitán habría estado enfocada en cerrar brechas de seguridad históricas, que han sido explotadas por grupos del crimen organizado para desviar energéticos con fines comerciales ilícitos.
El hallazgo del cuerpo ocurrió en una zona poco transitada del parque industrial, sin que hasta ahora se hayan reportado detenciones. La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo el caso, debido al perfil del funcionario y la posible relación con delitos federales.
