De acuerdo con la activista, se han detectado casos en los que personas solicitan medicamentos de alto costo como dapagliflozina, con un precio aproximado de 1,800 peso, o eritropoyetina, no con fines terapéuticos, sino con la intención de revenderlos en el mercado informal.
“Es un abuso. Hay quienes piden los medicamentos con la intención de revenderlos. Nosotros nos damos cuenta porque los buscan con insistencia y luego sabemos que no los usan realmente”, explicó García Rivera.
La asociación, que ha surtido más de 50 recetas médicas en los últimos dos días, se dedica a recolectar medicamentos en buen estado para distribuirlos gratuitamente entre pacientes con enfermedades crónicas, como la diabetes o afecciones dermatológicas, que no cuentan con recursos para adquirirlos por su cuenta.
