De acuerdo con el entrevistado, un sujeto ingresó al negocio durante la madrugada con intenciones de sustraer mercancía. Sin embargo, gracias al sistema de videovigilancia del local, el propietario logró detectar el ingreso a tiempo, lo que permitió frustrar el robo.
Aunque se reconoce la presencia de patrullajes durante el día, los comerciantes señalan que la vigilancia nocturna es esporádica, lo que deja vulnerables a los negocios cuando ya se encuentran cerrados.
Ante esta situación, surge entre los locatarios la propuesta de contratar veladores que trabajen de manera coordinada con las autoridades municipales, con el fin de disuadir actos delictivos y reforzar la seguridad durante las horas críticas.
«Durante la noche es cuando más ocurren estos intentos de robo, porque los negocios están cerrados y los delincuentes aprovechan la oscuridad y la escasa vigilancia», expresó uno de los comerciantes, quien pidió mantener el anonimato.
Los afectados hacen un llamado a las autoridades locales para que se refuercen los patrullajes nocturnos y se generen estrategias conjuntas con el sector comercial que permitan proteger sus fuentes de ingreso.
