La implementación de cámaras en patrullas y dispositivos de grabación de solapa en los uniformes ha contribuido a la disminución de actos de corrupción en la corporación de Tránsito en Altamira, afirmó su titular, Santiago Cerecedo Maya.
Todos los agentes cuentan con equipos que graban en tiempo real sus actividades durante el servicio. Ellos mismos, cuando algún conductor intenta proponer una dádiva, hacen señas mostrando la cámara; eso ha servido para controlar y reducir estas prácticas.
Hace algunos años, Altamira figuraba entre las ciudades con mala reputación en materia de abuso por parte de autoridades viales.
Actualmente, aseguró, la percepción de seguridad ha mejorado, respaldada por encuestas y estadísticas recientes que reflejan una mayor confianza por parte de la población. Son 56 cámaras de vigilancia en cada uno de los agentes instaladas.
Pese a los avances, el jefe de Tránsito informó que se mantienen investigaciones internas en curso, a cargo del área de Contraloría, sobre quejas contra dos elementos.
“La corporación no encubre a nadie; serán las instancias competentes quienes determinen las sanciones correspondientes”, subrayó.
Asimismo, reiteró que los exámenes de control y confianza siguen aplicándose de manera escalonada, enviando grupos de cinco elementos a cada evaluación, como parte del compromiso por fortalecer el desempeño ético y profesional dentro de la institución.
