Rufino Aguilera
Tercer día de protesta y bloqueos de trabajos en contra de la CFE por parte de los habitantes de la colonia Carmen Romano, quienes se oponen a la instalación de una línea de alta tensión sobre 11 postes troncoversales.
Mercurios Espinoza Del Ángel, representante legal de los afectados indicó que la CFE no está cumpliendo con el proyecto original que era el que le notificaron a la Juez Federal que consistía en una obra subterránea y es distinta pues están colocando postes.
Un grupo de aproximadamente 10 habitantes rompieron las cintas amarillas de barrera que mantenían acordona la calle Luis Echeverría donde se realizan las labores de colocación del cable de alta tensión de la línea Lagunas de Miralta, esto como una medida de rechazo a que se reanudaron las labores por parte de la Comisión Federal de Electricidad al haber salido el resolutivo a su favor y levantar la suspensión de la instalación en dicho lugar.
“Hay una suspensión otorgada por la Juez Décimo Tercera CFe entregó supuestos permisos es una obra totalmente distinta a esta es, es una obra subterránea,
Las autorizaciones que CFE entregó a la autoridad federal esta obra por calle Luis Echeverría no está permitida están violentando están contraviniendo la suspensión definitiva que protege a los habitantes de esta colonia”, puntualizó el abogado.
La defensa indicó que es una obra de 44 millones de pesos, un proyecto de modernidad al hacerla subterránea, sin embargo están haciendo una obra obsoleta de manera aérea, cada uno de estos postes tiene un costo de 220 mil pesos, son 11 postes lo que da un tiro al de 2.5 millones de pesos instalados por una ruta totalmente diferente a la autorizada, la pregunta es porque no se está haciendo la obra presentada ante la Juez Federal que es subterránea y que la requiere Tampico?.
Los residentes de esta colonia en la zona norte de Tampico, de nueva cuenta solicitaban la presencia de las autoridades del municipio de lo contrario las manifestaciones continuarán y no permitirán que los obreros de la empresa de clase mundial continúen trabajando ya que temen que esta línea de alta tensión que pasa por encima de sus hogares les genere problemas a su salud.
