En Breve
Por Diana Alvarado
En política, las señales rara vez son casualidad, y en el sur de Tamaulipas los recientes movimientos del PRI han comenzado a levantar lecturas rumbo al proceso electoral del 2027.
Hace algunos días, el dirigente estatal del tricolor, Bruno Aroldo Díaz Lara, sostuvo una serie de reuniones en esta región. Primero estuvo en Ciudad Madero, donde abordó temas como la credencialización del partido y el caso Dafne, un asunto que ha generado comentarios dentro y fuera de la estructura priista.
Sin embargo, fue en Altamira donde la visita llamó más la atención, no tanto por la agenda oficial —que no quedó del todo clara— sino por lo que ocurrió alrededor. En este municipio, el dirigente priista participó en una comilona con actores políticos conocidos de la zona: Armando López, ex alcalde de Altamira; Toño Márquez, presidente del comité municipal; y Manolo Castillo, vocero del tricolor en este municipio.
Ahí, entre conversaciones políticas y el ambiente relajado de la reunión, también apareció un rostro que no pasó desapercibido: la maestra Yazmín Carreón, activista social y representante de la organización “Amor por Altamira AC”. La profesora, con especialidad en inglés, llegó acompañada de su esposo, Ursus, mejor conocido en el ámbito local.
La escena ocurrió en la entrada de un conocido restaurante sobre la avenida de la Industria. Según testigos, en medio del ambiente, Ursus recibió una llamada telefónica y, tras unos minutos, comentó: “el chiste es que nos vean, nos veamos”.

Más allá de la anécdota, lo cierto es que la presencia de la maestra Carreón no pasa desapercibida en el escenario político local. Su activismo social y su cercanía con distintos actores la han colocado en el radar de quienes ya comienzan a moverse con miras al 2027. Es un hecho que busca aparecer en la boleta, pero también es evidente que el reto será mayor: consolidar trabajo y definirse dentro de un proyecto político con posibilidades reales.
Mientras tanto, las aguas políticas en el sur de Tamaulipas ya comienzan a moverse con dirección al próximo proceso electoral. Los encuentros, las reuniones y las señales anticipan lo que viene.

Como lo ha señalado el propio Armando Martínez, habrá que esperar la convocatoria de Morena para definirse la ruta de quienes buscan una coordinación distrital.
Por ahora, el escenario está en construcción… y apenas comienza a tomar forma.
