El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Construcción en Altamira, Ricardo Vega Barrón, consideró positiva la reforma laboral que plantea la reducción gradual de la jornada semanal de 48 a 40 horas.
El líder sindical señaló que esta iniciativa, impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, representa un beneficio significativo, especialmente para los trabajadores de la construcción, quienes desempeñan labores físicas demandantes.
“Es una excelente noticia. La industria de la construcción es una de las más pesadas y con jornadas más largas. Esta reforma viene a beneficiar en gran medida a los trabajadores”, expresó.
Explicó que la reducción se aplicará de forma paulatina, disminuyendo dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas semanales. Para 2026, la jornada pasaría a 46 horas.
Vega Barrón destacó que, en el caso del sindicato que representa, desde hace años existen contratos colectivos que ya contemplan jornadas de 44 horas, como resultado de acuerdos con empresas constructoras.

En cuanto a la implementación de la reforma, explicó que los ajustes se realizarán conforme a las revisiones contractuales que el sindicato lleva a cabo de manera anual con las empresas, donde también se negocian incrementos salariales.
Sobre la postura del sector empresarial, comentó que, hasta el momento, no ha habido resistencia significativa, ya que las constructoras suelen anticipar estos cambios al momento de participar en licitaciones de obra, ajustando sus costos y tiempos de ejecución.
Precisó que en el ámbito municipal se maneja un esquema distinto, con jornadas laborales menores que ya rondan entre 35 y 40 horas semanales, por lo que el impacto de la reforma sería menor en ese sector.
