El empresario restaurantero Luis Pinete Gutiérrez consideró que el aumento en el precio de los refrescos en México es un tema complejo, ya que si bien tiene relación con la salud pública, en el sector comercial no ha representado una disminución en las ventas, e incluso en algunos periodos se ha registrado un incremento en el consumo.
Explicó que el aumento en el precio del refresco para el consumidor final es mínimo, ubicándose entre 45 y 50 pesos el tamaño grande, lo que no ha frenado la demanda. “La gente, aun con el incremento, lo sigue pagando”, señaló.

Pinete Gutiérrez destacó que existe mayor demanda de refresco que de agua de sabor en los establecimientos, situación que se mantiene constante pese a los ajustes de precio.
En cuanto a los insumos, indicó que la canasta básica registró un incremento aproximado del 10 por ciento, principalmente en productos que tuvieron alta demanda durante las fiestas decembrinas, como parte de los consumos de la cena navideña y de fin de año, costos que se reflejan en el inicio de este 2026.
Entre los productos que han presentado aumentos mencionó el aceite, aguacate y azúcar; sin embargo, aseguró que los restauranteros han optado por mantener los precios en la carta, absorbiendo los incrementos para no afectar al consumidor.
