De cara a las elecciones de 2027, Tampico enfrenta un momento clave para replantear su rumbo político. La ciudadanía demanda nuevos rostros, opciones distintas y perfiles que no solo aparezcan en tiempos electorales, sino que se mantengan en el territorio, caminando las colonias, escuchando de frente y entendiendo las necesidades reales de las y los tampiqueños.
Tanto en las alcaldías como en las diputaciones, la contienda debe ser encabezada por liderazgos genuinos, con vocación social, honestidad probada y un compromiso claro con el bienestar colectivo. Hoy más que nunca se requieren representantes que entiendan que la política debe ejercerse desde el humanismo, poniendo a las personas en el centro de las decisiones públicas.
Existen diversas posibilidades, prospectos y nombres que comienzan a tomar fuerza en el escenario local. En esta columna estaremos hablando de cada uno de ellos. Hoy, iniciamos con María Fernanda Macías.
María Fernanda es una mujer luchadora, incansable y congruente, que ha hecho del trabajo social una causa permanente. Abogada de profesión, ha marcado un precedente histórico al convertirse en la primera mujer transgénero en ocupar cargos de relevancia dentro de la función pública municipal.
Durante la administración de Magdalena Peraza, se desempeñó en el área de Apoyos Sociales, donde tuvo contacto directo con los sectores más vulnerables. Posteriormente, en el gobierno del exalcalde Jesús Nader, colaboró en la Jefatura de Gestiones, fortaleciendo la atención ciudadana y el acompañamiento a quienes más lo necesitan.
En su labor más reciente, se han logrado convenios para atención médica, consultas pediátricas, acceso a medicamentos y apoyos alimentarios, acciones que responden a necesidades urgentes de familias que requieren servicios accesibles, oportunos y con un enfoque de dignidad humana.
Sin embargo, su lucha va más allá de la gestión social. María Fernanda mantiene firme una causa que no admite postergaciones: que los derechos humanos sean verdaderamente universales. Su voz se ha alzado de manera constante para visibilizar y combatir la violencia, la discriminación y la exclusión que aún enfrentan integrantes de la comunidad LGBTTIQ+, exigiendo espacios seguros, igualdad de oportunidades y respeto pleno a la identidad y diversidad.
En tiempos donde la inclusión y el respeto no deben ser discursos, sino políticas públicas reales, perfiles como el de María Fernanda Macías abren el debate sobre el tipo de representación que Tampico necesita rumbo al 2027.
