Una estudiante de la secundaria «Joaquín Contreras Cantú» del fraccionamiento Los Prados, en Altamira, fue brutalmente agredida por una compañera durante el horario escolar, en un hecho que ha generado indignación entre padres de familia y fuertes señalamientos contra la dirección del plantel por presunta omisión y encubrimiento.
De acuerdo con la denuncia presentada por la madre de la víctima, la agresión ocurrió durante el recreo, cuando otra alumna —quien presuntamente ya había protagonizado episodios de violencia— atacó físicamente a la menor, provocando moretones en el rostro y lesiones visibles que requirieron atención médica, señaló Fredy Torres Mar, abogado y asesor de la madre de la menor agredida.
“Fue salvajemente golpeada, los maestros tuvieron que intervenir para separarlas”, relató una fuente cercana al caso. La víctima fue posteriormente valorada por un médico legista y su familia presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado.
Sin embargo, la controversia creció tras las acusaciones contra la directora del plantel, quien, según varios testimonios, habría ordenado a los alumnos borrar los videos del ataque grabados con sus teléfonos celulares, advirtiéndoles que serían sancionados si no obedecían.

Esta acción impidió conservar las grabaciones como evidencia en la investigación penal, lo que, demuestra que la autoridad escolar buscó proteger la imagen de la institución antes que la integridad de la víctima.
La madre de la alumna también había reportado con anterioridad los actos de hostigamiento que su hija sufría por parte de la agresora, sin que se tomaran medidas preventivas efectivas.
La menor continúa bajo observación médica, mientras su familia demanda justicia y una respuesta firme por parte de las autoridades.
