A más de dos décadas de su creación, la colonia Eliseo Bonilla, ubicada entre los sectores Diana Laura y Santa Amalia de Altamira, continúa sin regularizarse debido a que el propietario del terreno no ha aparecido. Esta situación mantiene en la incertidumbre a decenas de familias que, sin escrituras ni servicios públicos, habitan en condiciones de vulnerabilidad.
Conformada por alrededor de 350 lotes, solo el 35 por ciento del sector está actualmente habitado. La ausencia de energía eléctrica y de servicios básicos refleja el estancamiento legal del predio, catalogado por el ayuntamiento de Altamira como una propiedad privada ocupada de manera irregular.
Según testimonios de los vecinos, el predio fue vendido hace años con un plano autorizado por las autoridades de aquel entonces. Sin embargo, tras el fallecimiento del propietario original, el sobrino —quien figura como beneficiario— no ha acudido a firmar los documentos necesarios para continuar con el proceso de regularización.
“Ya se nombró una comisión para buscar una salida legal. Nosotros pagamos por nuestros terrenos y lo que queremos es certeza jurídica. Hay números oficiales y un plano, pero todo está en pausa por la falta de firma del titular”, explicó Víctor Córdoba, uno de los afectados.
Mientras tanto, solo se ha logrado instalar una toma pública de agua, insuficiente para cubrir las necesidades de la población que allí reside.
La situación de Eliseo Bonilla refleja una problemática que afecta a muchos asentamientos irregulares en Altamira.
