En medio de una creciente deuda médica y el riesgo inminente de perder su pierna, familiares de Cyntia Roxana, una comerciante atropellada mientras trabajaba en el fraccionamiento Los Prados, piden apoyo económico para cubrir una cuenta hospitalaria que supera los 80 mil pesos.
El incidente ocurrió semanas atrás, cuando Cyntia vendía zacahuil en la esquina de las calles Jardín Dorado y Jardín Poniente, momento en que fue arrollada por un conductor en presunto estado de ebriedad. A pesar de las lesiones severas que sufrió, incluyendo múltiples fracturas en la pierna izquierda, el presunto responsable, identificado como Carlos Gabino N., fue liberado por la Fiscalía, bajo el argumento de una supuesta «mediación alterna» con la víctima, versión negada por el abogado de la afectada.
Desde el accidente, Cyntia ha sido intervenida quirúrgicamente en cuatro ocasiones en el hospital privado San Juan Pablo II de Tampico, pero los recursos económicos de la familia se han agotado. La deuda hospitalaria ha llevado a que le sea negada una nueva cirugía crucial para intentar salvar su pierna, actualmente semi amputada.
El esposo de Cyntia, Cecilio Sosa, aseguró que el presunto agresor sólo acudió una vez —el pasado 9 de julio— para entregar un monto parcial de poco más de 50 mil pesos. Desde entonces, no ha asumido el resto del compromiso ni ha dado señales de intención para saldar la cuenta pendiente.
Ante la falta de apoyo por parte de las autoridades y del responsable del accidente, la familia ha optado por solicitar ayuda ciudadana a través de grupos de ventas en redes sociales. Aunque se ha planteado trasladar a Cyntia a un hospital público, el temor a una atención deficiente pone en riesgo la posibilidad de conservar su extremidad.
“Ya no quieren atenderla más hasta que paguemos. Y en los hospitales públicos tememos que no tenga la atención que necesita para no perder la pierna. Todo esto mientras el responsable sigue libre, sin hacerse cargo”, declaró su esposo con voz entrecortada.
Cyntia necesita con urgencia otra intervención quirúrgica. Su vida cambió de un momento a otro, y ahora, su bienestar depende del apoyo de la comunidad y de la justicia que hasta hoy no ha llegado.
