Subrayó que, al ser un grupo vulnerable y al no contar con títulos de propiedad, es difícil establecer responsabilidades en caso de maltrato o abandono.
La propuesta establece que las direcciones de Bienestar Animal de los municipios sean las encargadas de conformar el padrón, similar al Registro Único de Animales de Compañía que ya opera en Altamira. En aquellos municipios que no cuenten con dicha dirección, la responsabilidad recaerá en las áreas de Ecología.
Posteriormente al padrón, las autoridades municipales deberán destinar un presupuesto destinado a mejorar las condiciones de vida de los equinos, proporcionando alimentación, vacunas, baños, supervisión e inspecciones periódicas.
Además, se plantea la implementación de sanciones dentro del Código Municipal para garantizar el cumplimiento de estas disposiciones.
Cynthia Jaime no descartó la posibilidad de que en un futuro se pueda eliminar el trabajo para los equinos, sobre todo por los carretoneros quienes últimamente han provocado daños irreversibles en los caballitos que han caído de su propio pie, electrocutado y fallecido.
